Sarah: Traición en la Junta – Atada y Desnuda
Sarah Gregory – Secretaria atada y vulnerable
Cuando eres la secretaria de una gigante tecnológica, la seguridad es clave. Pero al bajar la guardia, el peligro acecha. Sarah lo aprendió de la peor manera tras coquetear con un hombre encantador en el vestíbulo del hotel. Al invitarlo a su habitación, terminó amordazada y atada firmemente a una silla de oficina mientras él robaba su portátil y todo el software confidencial de la empresa. Su única esperanza era llegar al teléfono y pedir ayuda. Con esfuerzo, arrastró la silla por la habitación, pero con las extremidades bien sujetas, era imposible. Lo único que logró fue llamar la atención de su captor, quien la arrastró de vuelta al centro de la habitación. Para asegurarse de que no lo intentara de nuevo, le abrió la blusa, dejando al descubierto sus grandes pechos que casi se salían del sujetador. La secretaria recatada estaría mortificada si la descubrían así, pero cuando el hombre cerró y trancó la puerta, dejándola sola con su vergüenza, parecía inevitable.