Smytten Sorella atada y amordazada en su habitación de hotel
Smytten Sorella, la dulce no deportista, ha sido castigada y atada. Vestida solo con un tanga y un top diminuto, la han dejado amarrada a un banco en su habitación de hotel. Con una mordaza de bola enorme que le hace babear y gruñir con cada gemido sofocado, está furiosa, pero las cosas solo empeorarán. Cuando la atan de manos y pies para evitar que se mueva (y no vuelque el banco), y le hacen cosquillas en los pies, ¡el enojo y la humillación no tienen límite! Desafortunadamente para ella, la situación se pondrá más desagradable antes de que la liberen… si es que eso llega a pasar.



