Traición Silenciosa – El Dolor Oculto de Anna
Anna Evans conoce la ubicación de la propiedad de este hombre y él insiste en que se lo revele. Para lograrlo, la ata a una silla en el sótano. Cuando ella finalmente le dice lo que busca, él se va, pero antes le coloca un tapón de goma y cinta en la boca para que no pueda pedir ayuda. El problema es que Anna le ha dado información falsa. Él regresa enfurecido, la somete a una situación aún más incómoda y le deja claro que esto no terminará bien para ella. La tensión y el castigo se intensifican.