Ziva Fey: Atada, Amordazada y Sin Escapar
Intento real de escape en bondage
Ziva Fey quiere un reto de ataduras auténtico. Quiere ver si podría escapar de una situación en la que esté atada y retenida contra su voluntad. El trato es que la ate y amordace hasta el punto de que no pueda salir de la casa ni pedir ayuda, pero sus pies deben permanecer libres. Claro que la ayudaré. Primero, coloco una gran pelota de esponja en su boca y le envuelvo la cabeza varias veces con cinta de microespuma (fuera de cámara). ¿Podrá escupirla? Lo intenta un momento y luego niega con la cabeza. Después, le envuelvo las manos con cinta hasta convertirlas en puños. Luego llega la cuerda, que aplico generosamente en su torso superior, atando sus brazos hacia atrás y con fuerza contra su cuerpo. A continuación, recorro la casa cerrando todas las puertas exteriores y los cerrojos. Una vez asegurado todo, se acuesta en la cama y cierra los ojos, queriendo sentir la emoción de despertar en esta situación. Giro la cámara y grabo cómo se despierta y sus intentos por liberarse. La sigo a través de puertas y escaleras. Al bajar, intenta abrir la puerta principal, pero el seguro infantil está demasiado alto para alcanzarlo o abrirlo. Después decido hacerlo más interesante ¡cubriéndole los ojos con una venda! Se tambalea, chocando con cosas, hasta que decide que rodar y deslizarse por el suelo podría ser mejor opción. Avanzando así, llega hasta la puerta corrediza trasera y la patea para hacer ruido. Se levanta e intenta abrirla con todas sus fuerzas. Al fallar, golpea el vidrio con las manos y grita pidiendo ayuda. Finalmente, vencida, se derrumba en el suelo y gime. El resultado final: su mordaza sigue intacta y funcional, reduciendo sus sonidos a un murmullo ahogado, y aunque logra quitarse las ataduras de las manos y la cuerda de la entrepierna, sigue completamente inmovilizada y debe ser liberada. Al final, Ziva dijo que ¡fue muy divertido!