Dixie Comet y Star: Un Relato Sensual de Atadura
Desde el maletero hasta el suelo: el baúl se abre y revela a una rubia alta y hermosa atada. Dos morenas la sacan del maletero y la ayudan a bajar. La llevan hasta la chimenea, la sientan y le quitan la vendita. La atan más fuerte, la toquetean y la observan mientras se chupa los labios sin poder hablar antes de quitarle el mordaza y meterle un tanga en la boca, apretándole la cabeza con microespuma. Le ponen cinta sobre los ojos por un momento y se ríen al quitársela cuando se cae una pestaña postiza, que luego le pegan como bigote. La tiran al suelo, le bajan los pantalones negros brillantes y le dejan ver sus bragas ajustadas cubriendo ese culo increíble. Siguen divirtiéndose con ella hasta que su nuevo «amigo» masculino aparece para encontrársela ahí, lista para más…