Rachel Adams – Una Noche de Intrusión Sorpresiva y Atadura
Rachel Adams está trabajando tarde en su oficina cuando oye un golpe en la puerta. Pensando que es un repartidor, le indica dónde dejar el paquete. Pero no es un repartidor: es un hombre encapuchado que la agarra por sorpresa, la ata con cuerdas y le mete un trapo en la boca mientras la arrastra al suelo. Rachel lucha desesperadamente por soltarse mientras el hombre hurga en su computadora, robando archivos sensibles. Más tarde, la amarra a una silla, dejándola con los pechos descubiertos como un extra de humillación antes de irse. Al volcarse la silla, queda atrapada en el suelo, atada y amordazada. Tras un tiempo, logra escupir el trapo de su boca y grita pidiendo ayuda, pero… ¿la escucharán a tiempo?