Violet atada: el placer de la autoligadura
Violet vs. El Charco Mojado
Ya sabía que Violet no era nueva en el mundo del bondage y las cuerdas, así que cuando le pregunté si alguna vez se había atado sola por diversión, me sorprendió que no lo hubiera hecho. Lo había pensado, pero nunca le parecía divertido ya que nunca quedaría realmente atrapada. Después de explicarle cómo funcionaban los nudos de hielo, sus ojos se iluminaron y suplicó probarlo. Como toda una profesional, se ató bien con una mordaza roja ajustada, un atado de rana, una cuerda en la entrepierna bien colocada y unas esposas. Violet se retuerce y disfruta de sus ataduras durante varios minutos antes de revisar el progreso. Es evidente, por el gran paquete de hielo en las medias, que habrá un buen charco mojado en la cama antes de que logre liberarse… ¡de una forma u otra!